sábado, 5 de agosto de 2017

NO LAS SEPARES Carta de un bebé que no ha nacido


Autor 3r Oficial Hugo Morales Alejo
No separes las rodillas por ningún motivo, 
no dejes que te convenzan fácilmente.
Di que no, no cedas por nada del mundo, 
aunque te bajen las estrellas con palabras perfumadas.

Harán todo por acabar con tu niñez. 
No debes ser débil.
No quiero que me engendres y me des una infancia triste.

En su momento, 
cuando tengas la edad para tenerme, 
estaré esperando que me llames, y llegaré,
pero para eso falta mucho de la vida para que goces.

Di siempre que no. 
No separes las rodillas, 
porque entonces me llamarás mucho antes de que yo deba ser tu hijo y de que tu estés lista para ser mi madre.

Luego de que cometas un error, ya nada será igual.

No dejes que venga al mundo un hijo no deseado más, 
como miles vienen al mundo irresponsablemente, 
no dejes que rompan tu infancia y te conviertas en mamá.

Pero si aún así, decides decir que sí, debes estar sabida que no serás víctima, sino cómplice de una familia desintegrada. Deberás asumir una vida de adulta, deberás olvidarte de amigas, de juegos, de fiestas, de largos sueños en silencio. 
Enfrentarás desvelos, proecupaciones, enfermedades mías, para siempre, porque un hijo es para siempre.

Deberás cambiarme los pañales y alimentarme por las noches y en el día, 
deberás llevarme en tus brazos para darme ternura, 
ahh, sí, porque me vas a cargar, 
no me llevarás en una carreola, como la gente fodonga, 
rebotando entre los baches de la ciudad. 
Un hijo debe ser cargado en los brazos de sus padres, para crecer mentalmente sano.
Tendrás que alimentarme bien, no importando si hay dinero o no, porque yo no te pedí venir, tu me llamaste.

Y si tu pareja se acobarda y te abandona, no te quejes, 
porque a tiempo te lo estoy advirtiendo que puede pasar eso. 

No dirás que eres “mamá luchona, porque eres madre soltera”, 
realmente estarás siendo co-responsable de mi difícil futuro, 
porque sabes que yo necesitaré unos papás mentalmente maduros, 
que tengan casa en donde viviremos, con solvencia económica para darme lo que necesite, mucho antes de tenerme. 

No me llevarás a vivir con los abuelos, porque ellos ya cumplieron su labor de ser padres. 
Decidirás hacerte cargo de mi futuro o ser otra madre irresponsable, de sentirte adolescente todavía, dejarme con otras personas y decir “que tienes derecho a divertirte con tus amigas", señoras  igual que tú. 
Ya siendo madre, no deberás soñar en romances, tu principal deber será sostenerme, deberás trabajar y atenderme, envejecer prematuramente, porque así lo decidiste. 

Tampoco creas que el hijo o la hija mayor tiene la obligación de ayudarte, no son mis hijos, son tuyos.

Ahora bien, mírate ahora, goza de tu niñez y luego tu adolescencia, crece, madura, vive,  
y luego, cuando estés en condiciones de ser madre, entonces llámame, que yo llegaré a tus brazos y seremos felices.

“Las madres solteras, se han convertido en una plaga”: Arzobispo Hipólito Reyes Larios

Autor del texto: 3r Oficial Inf.  Hugo Morales Alejo

Pentas de Atoyac-Paso del Macho